sábado, 26 de diciembre de 2009

Iñaqui Gabilondo comenta la sentencia de los jóvenes que asaltaron la comisaría de Pozuelo.

Por favor, pinchad en el enlace que hay al final. Oídlo y difundidlo, hagamos una cadena larga con todo lo que nos llegue interesante sobre el asunto. Recordad que no todos están aún convencidos de esto.
Ser solidario con los que no saben conducirse es ayudarles a conducirse, no dejarles que aprendan a topetazos, pues en cada uno de esos topetazos se pierde la posibilidad de que alguno de ellos se reconduzca.
Un saludo.
Jesús.

"http://www.youtube.com/watch?v=EXqe_m1nJcs"

jueves, 28 de mayo de 2009

La responsabilidad de los adultos

"El Médico de Familia inglés Ronald Gibson comenzó una conferencia sobre conflicto generacional, citando cuatro frases:

1) "Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos."

2) "Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país, si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible."

3) "Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos."

4) "Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura."

Después de enunciar las cuatro citas, el Doctor Gibson, observaba como gran parte de la concurrencia aprobaba cada una de las frases. Aguardó unos instantes a que se acallaran los murmullos de la gente comentando lo expresado y entonces reveló el origen de las frases, diciendo:

La primera frase es de Sócrates (470 - 399 A .C.);

La segunda es de Hesíodo ( 720 A .C.);

La tercera es de un sacerdote ( 2.000 A .C.);

La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4.000 años de existencia;

Y ante la perplejidad de los asistentes, concluyó diciéndoles:

Señoras Madres y Señores Padres de familia:


RELÁJENSE, QUE LA COSA SIEMPRE HA SIDO ASÍ...”

REFLEXIONES SOBRE EL TEXTO.

Justamente por eso, porque la juventud siempre fue así, fue por lo que los adultos actuaron tradicionalmente ante esa actitud como correspondía: como adultos que educan (conducen) a los jóvenes.

Creo que el miedo que algunos tenemos hoy no es por la actitud de los jóvenes, sino por la inadecuada respuesta de los adultos ante ésta.

Nosotros, los mayores, de manera insolidaria, hemos abandonado nuestra misión de conductores, hemos dejado de actuar desde los distintos ámbitos en que debe hacerse esto: administración, escuela, familia, ciudadanía en general.

O, peor aún, hemos actuado no como creíamos que debíamos hacerlo, sino como pensábamos que a los jóvenes les gustaría; pero para actuar como a ellos les gusta ya están ellos, no necesitan adultos para eso.

Ser joven es maravilloso, pero creo que debemos recuperar el orgullo y la responsabilidad de ser mayores frente al mito de la eterna juventud.

Nuestros mayores ejercieron de mayores, ahora nos toca a nosotros. Es profundamente egoísta no hacerlo. Los jóvenes lo necesitan. Es profundamente insolidario con ellos no hacerlo.

Un saludo, amigos.

Jesús Mejías Estepa.

viernes, 13 de marzo de 2009

Agresión brutal en Alcalá de Guadaíra

El pasado fin de semana fue agredido brutalmente, como todos sabemos, un joven en Alcalá. La verdad es que a mí los detalles del incidente son los que menos me interesan. Me interesan mucho más las causas del problema y los casos similares a éste que se van a producir a buen seguro en un futuro aquí y en otros lugares si no cambiamos algunas cosas de las que venimos haciendo.

En cuanto a la preveción, me parece prioritario el tratamiento de jóvenes como éstos y de sus familias por parte de los servicios sociales locales. En este caso, las familias de varios de estos individuos estaban formalmente tratadas, ¿pero lo estaban realmente?

Necesitamos abandonar muchos tabúes sociales, mucha progresía y mucha tontería si queremos ser efectivos.

Todos en general, pero sobre todo estas familias criadas en un ambiente tan peculiar, necesitan normas claras que cumplir y sanciones efectivas si no lo hacen. Esto, acompañado de todo el cariño del mundo, de todas las oportunidades del mundo; pero si incumples, pagas con algo que te duela realmente (y cuanto más pequeño empecemos con la receta, mejor). Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, muchas oportunidades; pero si incumples, pagas. Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, mucha oportunidades; pero si incumples, pagas... y así cuantas veces haga falta.

Sólo se transmite, de lo contrario, una impunidad que además es falsa, pues a estos chicos tarde o temprano les cae todo encima cuando ya es tarde y la redención no es posible.

En fin, que todos nos equivocamos, ya lo sé, que a lo peor esta fórmula tampoco funciona, ya lo sé; pero desde antiguo sabemos que sólo se equivoca el que prueba cosas nuevas (aunque parezcan viejas); ¡ah! y que de sabios es rectificar.

Buen fin de semana.

sábado, 6 de octubre de 2007

MUY BREVES: ... a quien corresponda:

I. POR UNA MORAL CIVIL: no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.

II. EN LA PUBLICIDAD de cualquier producto o servicio que está realizando una oferta temporal, debería aparecer el PRECIO FINAL del producto o servicio pasada la oferta con la MISMA RELEVANCIA que el precio de la OFERTA.

III. EDUCACIÓN: A los alumnos expulsados de un Centro por su comportamiento, se les debe ofrecer como alternativa, no ser expulsados a cambio del desarrollo durante varios meses de trabajos para la comunidad en un horario en que le sea muy molesto (analizaríamos en cada caso si sería mejor en horario de tarde o los fines de semana durante la madrugada -así no perderían las tardes para estudiar-, etc.) Como tareas, podrían atender el teléfono de protección civil esas madrugadas, realizar tareas de limpieza pública en ese horario, etc., etc.

IV. PARA TODOS: Si tienes un hijo o, sobre todo, una hija en la empresa privada o pública (lamentablemente se da más en el caso de las hijas y de la privada), ¿le reirías las gracias al compañero o al jefe (lamentablemente suelen ser más los jefecillos) que le hiciera la vida imposible o que lo maltratara?.

¿Has respondido que no?, ¿has pensado que ese compañero o ese jefe-colega tuyo que hace lo mismo en tu empresa está haciéndoselo a alguien que cuando llega a su casa llora como tu hijo y como tu hija y que tiene padre y tiene madre? A lo peor, si te lo termina haciendo a ti también, tus compañeros siguen tomando cervezas con él e ignorando lo que te ocurre.

PROPONGO EL VACÍO SOCIAL PARA ESTOS INDESEABLES DE CUELLO BLANCO (a todos los indeseables) ... y la mano tendida para los que cambien cuando lo hagan.

viernes, 5 de octubre de 2007

JÓVENES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Carta abierta.

Señores directores:

En estos días comienza un nuevo curso escolar. Éste parece un buen momento para recordar la importancia que tienen los medios de comunicación en la educación de nuestros jóvenes.

No es mi intención hacer demagogia con un tema tan delicado; pero créanme que ustedes, como portavoces en unos casos y como protagonistas en otros, tienen una influencia enorme en la forma de pensar y de comportarse de ellos.

Sin discutir el sueldo de nadie, sí que me parece indudable que quienes ganan mucho dinero, mucho dinero (no sólo cantidades astronómicas), por el público que les sigue, por su repercusión social: por sus admiradores en el caso de los deportistas o personajes del espectáculo en general; por sus lectores, oyentes o espectadores, en el caso de ustedes; me parece indudable, decía, que todos ustedes tienen un deber moral de ejemplaridad con ese público, al menos en el caso de los jóvenes.

Ya sé que es sólo mi opinión; pero es que me parece una suerte más que una obligación disponer de esa capacidad de influencia que ustedes tienen. Y no se trata sólo de describir algunos comportamientos detestables, sino de dejar al descubierto a quienes hacen eso, que se vean retratados muchos de los oyentes que tienen anónimamente esos mismos comportamientos detestables o podrían haberlos tenido.

Además, podríamos aprovechar por otro lado, seguramente, los valores positivos que pueden representar algunos de esos deportistas para ensalzarlos por ellos, ya que entiendo que desenmascarar a los otros es difícil para ustedes que necesitan de ellos.

Y me despido, me despido con la esperanza de que en sus medios se vean afianzados estos aspectos que ya veo que aparecen de vez en cuando a pesar de lo condicionado que están ustedes por tantos intereses, y con la esperanza de que ustedes, que serán mucho tiempo un espejo o portador de muchos espejos en los que se miren nuestros muchachos, piensen en lo que eso supone.

Reciban un cordial saludo, amigo.

Jesús

SOBRE JÓVENES Y SOCIEDAD

Parece que el problema de la educación, por fin, está de actualidad en España. Vemos con sorpresa, sin embargo, que los medios de comunicación y la clase política malgastan sus fuerzas debatiendo sobre cuestiones absolutamente secundarias de este tema, en vez de ir a los aspectos esenciales que hacen que nuestro sistema educativo no funcione.

De nada serviría tener resuelto cualquier otro aspecto de la educación si los alumnos no quieren estudiar, no son capaces de estar en silencio dos minutos seguidos, no siguen las indicaciones del profesor, si los alumnos no hacen el más mínimo esfuerzo para concentrarse y si para ellos el mundo de la ciencia, la cultura, el pensamiento o el arte no tienen el menor interés.

Con este panorama en las aulas y la incapacidad que los padres nos comunican continuamente para hacer que sus hijos estudien en casa o cambien de actitud en clase, no puede extrañarnos que estemos a la cola de los países desarrollados en titulados en secundaria (debemos recordar que ésta es la titulación mínima que se otorga actualmente en España). El dato es especialmente grave si tenemos en cuenta que el nivel que se exige para obtenerlo es mínimo, como vemos en las clasificaciones que anualmente aparecen de los estudiantes de Bachillerato de distintos países, en las que los nuestros aparecen también muy mal parados.

El problema se manifiesta en las aulas, pero es mucho más amplio. Éste es el mismo problema que aparece en las botellonas, el fútbol o en la conducción. El mismo que se manifiesta también en las casas, donde cada vez más padres se confiesan impotentes ante la educación de sus hijos.

Sí, el problema se aparece en las aulas; pero su raíz, evidentemente, no está en ellas, sus raíces son mucho más profundas; sus causas son sociales y ahí, en la sociedad en su conjunto, es donde debemos buscarlas para atajarlas.

La causa primera, quizás, sea lo profundamente insolidarios que los adultos de nuestra generación estamos siendo con los jóvenes, con la generación que nos sigue. A nosotros, cuando fuimos muchachos nos brindaron nuestros mayores modelos de comportamiento adulto. Cada uno de nosotros tomó algunos y rechazó otros, pero todos esos modelos nos sirvieron para saber cómo queríamos ser y cómo no en los distintos órdenes de la vida.

Nosotros, sin embargo, cediendo continuamente casi en todo ante los chicos, estamos haciendo que el único modelo que va quedando sea el de ellos (que no es un modelo adulto y que ellos ya conocen). Ellos, como jóvenes que son, necesitan ser guiados y nosotros, como única guía, les ofrecemos su propia voluntad. Algo así como si enseñáramos a conducir a un niño pequeño por la autopista dejándole las llaves del coche y luego nos limitáramos a observar con cara de disgusto cómo hace en ella lo que se le antoja.

Y es que, aunque le pese a algunos cuarentones que siguen siendo adolescentes mal curados, en términos generales, un criterio adulto siempre va a ser más acertado para educar que uno de adolescente o de niño.

Cómo conseguir que los adultos, todos los adultos: como padres, como profesores, familiares, vecinos, como ciudadanos en definitiva, volvamos a tomar sin complejos las riendas de la situación. Creemos que el camino para esto debe ser muy parecido al que se está siguiendo con problemas también generalizados en nuestra sociedad como el tabaquismo, el tráfico, el consumo de drogas o la violencia de género:

1- Concienciando a la población de la dimensión del problema y de la necesidad de cambiar nuestra actuación, alarmándola en definitiva.
2- Bombardeando desde los medios de comunicación con mensajes continuos que muestren situaciones concretas y cómo reaccionar ante ellas.
3- Haciendo estas campañas de concienciación muy prolongadas en el tiempo, pues como hemos visto con otros temas de índole parecida, el cambio de las dinámicas sociales es un proceso lento.
4- Exigiendo a los medios de comunicación desde la normativa, pues hemos comprobado que las recomendaciones no son suficientes en esta cuestión, que eviten la potenciación de modelos de comportamiento perjudiciales para la educación de los jóvenes: modelos violentos, insolidarios, vagos, irresponsables, groseros, maleducados, etc., que lamentablemente tanto vemos en muchas series y programas de gran éxito y audiencia entre nuestros chicos.
5- Tomando las medidas punitivas justas, cuando sea necesario, para reconducir al joven que lo necesite o a los padres que no colaboren en la educación de sus hijos.
6- Exigiendo a los ayuntamientos y a las administraciones públicas en general que cumplan y hagan cumplir las leyes y normativas vigentes.
7- Pidiendo a las instituciones su colaboración con los centros educativos en las medidas adoptadas por éstos para corregir la conducta de los alumnos que lo necesiten.
8- Coordinando desde los ayuntamientos la actuación de todos los entes públicos locales en materia de educación y seguridad ciudadana.
9- Realizando, para todo lo anterior, reuniones periódicas de representantes de los consejos escolares de los centros educativos con representantes con capacidad ejecutiva de la administración local.

Sólo así, con un bomardeo sistemático desde los medios de comunicación y con las medidas educativas y de seguridad ciudadana necesarias, tomaremos fuerzas para guiar y decir “NO”, siempre que sea preciso, por parte de todos los agentes implicados en la educación de la población y, especialmente, de los jóvenes.

Marquemos pautas, pues, para ayudarles y exijamos a los jóvenes también el esfuerzo y la responsabilidad que todos debemos tener para seguirlas.