Me llegan últimamente varios correos sobre el salario ético de los políticos.
Comparto la idea, por supuesto: el salario de un político debe responder a criterios éticos. No comparto, sin embargo, desde luego, las cantidades que les quieren asignar. Quizás vivan por encima de lo que sería deseable, pero no podemos condenarlos a la austeridad más absoluta.
Aunque comparto esta idea, como decía, me sorprende, sin embargo, la complacencia con la que ve gran parte de la sociedad los sueldos y las ganancias de algunos ejecutivos, empresarios y, no digamos, algunos deportistas o “artistas”.
No me refiero tampoco a esas indemnizaciones tan escandalosas que por desorbitadas nos han puesto a todos de acuerdo. Me refiero a ésos que de una forma injustificada ganan 5000 ó 6000 euros al mes, cuando el máximo riesgo al que se ven expuestos es a caer de la silla del despacho o a que el AVE tenga un mal tropiezo; mientras a bomberos o policías (con todas las diferencias que tengamos con ellos, a mí también me multaron indecentemente el otro día)les exigimos antigüedad, exclusividad, pluses, pluses y más pluses para que su sueldo se eleve un poco sobre la media de la población.
Me refiero a ésos que esgrimen, como defensa para sus sueldos, que crean riqueza o que de ellos depende la creación de muchos puestos de trabajo; a ésos que, por ende, cuando cierra su empresa o pierde productividad su departamento, debieran devolver parte de sus ganancias y que, sin embargo, suelen estar blindados por cláusulas que hacen imposible a la empresa deshacerse de ellos o, como mínimo, los hacen vivir cómodamente mientras encuentran otro hueco millonario.
Decía que me sorprendía la complacencia con esta falta de ética en las remuneraciones privadas (recuerdo que dineros hay dineros públicos y dineros privados, pero que moral, ética, no hay ética privada y ética pública). Nuestro ordenamiento jurídico, nuestros convenios colectivos, nuestros contratos podrán legalizar determinados comportamientos, pero no el hecho de que sean legales los hacen éticos.
Por último, una reflexión: ¿no será que mucha gente no se pregunta por la moral de estos otros sueldos por si algún día ellos o su parentela más cercana pueden acceder a éstos?
miércoles, 17 de febrero de 2010
sábado, 2 de enero de 2010
2009, menos de 2000 muertos en carretera
Después de leer titulares como éste, de verdad ¿le queda a alguien una sola duda de la eficacia de unas medidas sancionadoras ejemplares y bien planteadas?, ¿le queda alguna duda a alguien de la eficacia de una buena campaña propagandística de estas medidas?
Digo esto, porque aún resuenan en mis oídos las palabras de algunos que se resistían a reconocer la eficacia de medidas como éstas porque "las medidas sancionadoras son ineficaces siempre", y, por ende, no se podían plantear medidas similares en el ámbito educativo, por ejemplo, porque serían inútiles.
Bien, afortunadamente hubo el año pasado bastantes muertos menos que los anteriores, pero afortunadamente también nos mostraron estos resultados un camino válido para ir avanzando en la educación: en las escuelas, en las familias, en los estadios deportivos, ... en la calle en definitiva.
En fin, por la razón, por el sentido común, por que no nos cueste tanto trabajo reconocer que nos hemos equivocado, por una mirada más social y menos egotista-umbilical, por una mayor independencia intelectual y un menor apego a los clichés ideológicos, a lo políticamente correcto; quizás por todo eso podamos celebrar en un futuro la reducción de muertes intelectuales en nuestras aulas y en nuestras calles.
Un saludo.
Jesús Mejías
Digo esto, porque aún resuenan en mis oídos las palabras de algunos que se resistían a reconocer la eficacia de medidas como éstas porque "las medidas sancionadoras son ineficaces siempre", y, por ende, no se podían plantear medidas similares en el ámbito educativo, por ejemplo, porque serían inútiles.
Bien, afortunadamente hubo el año pasado bastantes muertos menos que los anteriores, pero afortunadamente también nos mostraron estos resultados un camino válido para ir avanzando en la educación: en las escuelas, en las familias, en los estadios deportivos, ... en la calle en definitiva.
En fin, por la razón, por el sentido común, por que no nos cueste tanto trabajo reconocer que nos hemos equivocado, por una mirada más social y menos egotista-umbilical, por una mayor independencia intelectual y un menor apego a los clichés ideológicos, a lo políticamente correcto; quizás por todo eso podamos celebrar en un futuro la reducción de muertes intelectuales en nuestras aulas y en nuestras calles.
Un saludo.
Jesús Mejías
sábado, 26 de diciembre de 2009
Iñaqui Gabilondo comenta la sentencia de los jóvenes que asaltaron la comisaría de Pozuelo.
Por favor, pinchad en el enlace que hay al final. Oídlo y difundidlo, hagamos una cadena larga con todo lo que nos llegue interesante sobre el asunto. Recordad que no todos están aún convencidos de esto.
Ser solidario con los que no saben conducirse es ayudarles a conducirse, no dejarles que aprendan a topetazos, pues en cada uno de esos topetazos se pierde la posibilidad de que alguno de ellos se reconduzca.
Un saludo.
Jesús.
"http://www.youtube.com/watch?v=EXqe_m1nJcs"
Ser solidario con los que no saben conducirse es ayudarles a conducirse, no dejarles que aprendan a topetazos, pues en cada uno de esos topetazos se pierde la posibilidad de que alguno de ellos se reconduzca.
Un saludo.
Jesús.
"http://www.youtube.com/watch?v=EXqe_m1nJcs"
jueves, 28 de mayo de 2009
La responsabilidad de los adultos
"El Médico de Familia inglés Ronald Gibson comenzó una conferencia sobre conflicto generacional, citando cuatro frases:
1) "Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos."
2) "Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país, si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible."
3) "Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos."
4) "Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura."
Después de enunciar las cuatro citas, el Doctor Gibson, observaba como gran parte de la concurrencia aprobaba cada una de las frases. Aguardó unos instantes a que se acallaran los murmullos de la gente comentando lo expresado y entonces reveló el origen de las frases, diciendo:
La primera frase es de Sócrates (470 - 399 A .C.);
La segunda es de Hesíodo ( 720 A .C.);
La tercera es de un sacerdote ( 2.000 A .C.);
La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4.000 años de existencia;
Y ante la perplejidad de los asistentes, concluyó diciéndoles:
Señoras Madres y Señores Padres de familia:
RELÁJENSE, QUE LA COSA SIEMPRE HA SIDO ASÍ...”
REFLEXIONES SOBRE EL TEXTO.
Justamente por eso, porque la juventud siempre fue así, fue por lo que los adultos actuaron tradicionalmente ante esa actitud como correspondía: como adultos que educan (conducen) a los jóvenes.
Creo que el miedo que algunos tenemos hoy no es por la actitud de los jóvenes, sino por la inadecuada respuesta de los adultos ante ésta.
Nosotros, los mayores, de manera insolidaria, hemos abandonado nuestra misión de conductores, hemos dejado de actuar desde los distintos ámbitos en que debe hacerse esto: administración, escuela, familia, ciudadanía en general.
O, peor aún, hemos actuado no como creíamos que debíamos hacerlo, sino como pensábamos que a los jóvenes les gustaría; pero para actuar como a ellos les gusta ya están ellos, no necesitan adultos para eso.
Ser joven es maravilloso, pero creo que debemos recuperar el orgullo y la responsabilidad de ser mayores frente al mito de la eterna juventud.
Nuestros mayores ejercieron de mayores, ahora nos toca a nosotros. Es profundamente egoísta no hacerlo. Los jóvenes lo necesitan. Es profundamente insolidario con ellos no hacerlo.
Un saludo, amigos.
Jesús Mejías Estepa.
1) "Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos. Ellos no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Responden a sus padres y son simplemente malos."
2) "Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país, si la juventud de hoy toma mañana el poder, porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible."
3) "Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos."
4) "Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura."
Después de enunciar las cuatro citas, el Doctor Gibson, observaba como gran parte de la concurrencia aprobaba cada una de las frases. Aguardó unos instantes a que se acallaran los murmullos de la gente comentando lo expresado y entonces reveló el origen de las frases, diciendo:
La primera frase es de Sócrates (470 - 399 A .C.);
La segunda es de Hesíodo ( 720 A .C.);
La tercera es de un sacerdote ( 2.000 A .C.);
La cuarta estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4.000 años de existencia;
Y ante la perplejidad de los asistentes, concluyó diciéndoles:
Señoras Madres y Señores Padres de familia:
RELÁJENSE, QUE LA COSA SIEMPRE HA SIDO ASÍ...”
REFLEXIONES SOBRE EL TEXTO.
Justamente por eso, porque la juventud siempre fue así, fue por lo que los adultos actuaron tradicionalmente ante esa actitud como correspondía: como adultos que educan (conducen) a los jóvenes.
Creo que el miedo que algunos tenemos hoy no es por la actitud de los jóvenes, sino por la inadecuada respuesta de los adultos ante ésta.
Nosotros, los mayores, de manera insolidaria, hemos abandonado nuestra misión de conductores, hemos dejado de actuar desde los distintos ámbitos en que debe hacerse esto: administración, escuela, familia, ciudadanía en general.
O, peor aún, hemos actuado no como creíamos que debíamos hacerlo, sino como pensábamos que a los jóvenes les gustaría; pero para actuar como a ellos les gusta ya están ellos, no necesitan adultos para eso.
Ser joven es maravilloso, pero creo que debemos recuperar el orgullo y la responsabilidad de ser mayores frente al mito de la eterna juventud.
Nuestros mayores ejercieron de mayores, ahora nos toca a nosotros. Es profundamente egoísta no hacerlo. Los jóvenes lo necesitan. Es profundamente insolidario con ellos no hacerlo.
Un saludo, amigos.
Jesús Mejías Estepa.
viernes, 13 de marzo de 2009
Agresión brutal en Alcalá de Guadaíra
El pasado fin de semana fue agredido brutalmente, como todos sabemos, un joven en Alcalá. La verdad es que a mí los detalles del incidente son los que menos me interesan. Me interesan mucho más las causas del problema y los casos similares a éste que se van a producir a buen seguro en un futuro aquí y en otros lugares si no cambiamos algunas cosas de las que venimos haciendo.
En cuanto a la preveción, me parece prioritario el tratamiento de jóvenes como éstos y de sus familias por parte de los servicios sociales locales. En este caso, las familias de varios de estos individuos estaban formalmente tratadas, ¿pero lo estaban realmente?
Necesitamos abandonar muchos tabúes sociales, mucha progresía y mucha tontería si queremos ser efectivos.
Todos en general, pero sobre todo estas familias criadas en un ambiente tan peculiar, necesitan normas claras que cumplir y sanciones efectivas si no lo hacen. Esto, acompañado de todo el cariño del mundo, de todas las oportunidades del mundo; pero si incumples, pagas con algo que te duela realmente (y cuanto más pequeño empecemos con la receta, mejor). Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, muchas oportunidades; pero si incumples, pagas. Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, mucha oportunidades; pero si incumples, pagas... y así cuantas veces haga falta.
Sólo se transmite, de lo contrario, una impunidad que además es falsa, pues a estos chicos tarde o temprano les cae todo encima cuando ya es tarde y la redención no es posible.
En fin, que todos nos equivocamos, ya lo sé, que a lo peor esta fórmula tampoco funciona, ya lo sé; pero desde antiguo sabemos que sólo se equivoca el que prueba cosas nuevas (aunque parezcan viejas); ¡ah! y que de sabios es rectificar.
Buen fin de semana.
En cuanto a la preveción, me parece prioritario el tratamiento de jóvenes como éstos y de sus familias por parte de los servicios sociales locales. En este caso, las familias de varios de estos individuos estaban formalmente tratadas, ¿pero lo estaban realmente?
Necesitamos abandonar muchos tabúes sociales, mucha progresía y mucha tontería si queremos ser efectivos.
Todos en general, pero sobre todo estas familias criadas en un ambiente tan peculiar, necesitan normas claras que cumplir y sanciones efectivas si no lo hacen. Esto, acompañado de todo el cariño del mundo, de todas las oportunidades del mundo; pero si incumples, pagas con algo que te duela realmente (y cuanto más pequeño empecemos con la receta, mejor). Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, muchas oportunidades; pero si incumples, pagas. Cuando pagues, cariño, mucho cariño, oportunidades, mucha oportunidades; pero si incumples, pagas... y así cuantas veces haga falta.
Sólo se transmite, de lo contrario, una impunidad que además es falsa, pues a estos chicos tarde o temprano les cae todo encima cuando ya es tarde y la redención no es posible.
En fin, que todos nos equivocamos, ya lo sé, que a lo peor esta fórmula tampoco funciona, ya lo sé; pero desde antiguo sabemos que sólo se equivoca el que prueba cosas nuevas (aunque parezcan viejas); ¡ah! y que de sabios es rectificar.
Buen fin de semana.
sábado, 6 de octubre de 2007
MUY BREVES: ... a quien corresponda:
I. POR UNA MORAL CIVIL: no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.
II. EN LA PUBLICIDAD de cualquier producto o servicio que está realizando una oferta temporal, debería aparecer el PRECIO FINAL del producto o servicio pasada la oferta con la MISMA RELEVANCIA que el precio de la OFERTA.
III. EDUCACIÓN: A los alumnos expulsados de un Centro por su comportamiento, se les debe ofrecer como alternativa, no ser expulsados a cambio del desarrollo durante varios meses de trabajos para la comunidad en un horario en que le sea muy molesto (analizaríamos en cada caso si sería mejor en horario de tarde o los fines de semana durante la madrugada -así no perderían las tardes para estudiar-, etc.) Como tareas, podrían atender el teléfono de protección civil esas madrugadas, realizar tareas de limpieza pública en ese horario, etc., etc.
IV. PARA TODOS: Si tienes un hijo o, sobre todo, una hija en la empresa privada o pública (lamentablemente se da más en el caso de las hijas y de la privada), ¿le reirías las gracias al compañero o al jefe (lamentablemente suelen ser más los jefecillos) que le hiciera la vida imposible o que lo maltratara?.
¿Has respondido que no?, ¿has pensado que ese compañero o ese jefe-colega tuyo que hace lo mismo en tu empresa está haciéndoselo a alguien que cuando llega a su casa llora como tu hijo y como tu hija y que tiene padre y tiene madre? A lo peor, si te lo termina haciendo a ti también, tus compañeros siguen tomando cervezas con él e ignorando lo que te ocurre.
PROPONGO EL VACÍO SOCIAL PARA ESTOS INDESEABLES DE CUELLO BLANCO (a todos los indeseables) ... y la mano tendida para los que cambien cuando lo hagan.
II. EN LA PUBLICIDAD de cualquier producto o servicio que está realizando una oferta temporal, debería aparecer el PRECIO FINAL del producto o servicio pasada la oferta con la MISMA RELEVANCIA que el precio de la OFERTA.
III. EDUCACIÓN: A los alumnos expulsados de un Centro por su comportamiento, se les debe ofrecer como alternativa, no ser expulsados a cambio del desarrollo durante varios meses de trabajos para la comunidad en un horario en que le sea muy molesto (analizaríamos en cada caso si sería mejor en horario de tarde o los fines de semana durante la madrugada -así no perderían las tardes para estudiar-, etc.) Como tareas, podrían atender el teléfono de protección civil esas madrugadas, realizar tareas de limpieza pública en ese horario, etc., etc.
IV. PARA TODOS: Si tienes un hijo o, sobre todo, una hija en la empresa privada o pública (lamentablemente se da más en el caso de las hijas y de la privada), ¿le reirías las gracias al compañero o al jefe (lamentablemente suelen ser más los jefecillos) que le hiciera la vida imposible o que lo maltratara?.
¿Has respondido que no?, ¿has pensado que ese compañero o ese jefe-colega tuyo que hace lo mismo en tu empresa está haciéndoselo a alguien que cuando llega a su casa llora como tu hijo y como tu hija y que tiene padre y tiene madre? A lo peor, si te lo termina haciendo a ti también, tus compañeros siguen tomando cervezas con él e ignorando lo que te ocurre.
PROPONGO EL VACÍO SOCIAL PARA ESTOS INDESEABLES DE CUELLO BLANCO (a todos los indeseables) ... y la mano tendida para los que cambien cuando lo hagan.
viernes, 5 de octubre de 2007
JÓVENES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Carta abierta.
Señores directores:
En estos días comienza un nuevo curso escolar. Éste parece un buen momento para recordar la importancia que tienen los medios de comunicación en la educación de nuestros jóvenes.
No es mi intención hacer demagogia con un tema tan delicado; pero créanme que ustedes, como portavoces en unos casos y como protagonistas en otros, tienen una influencia enorme en la forma de pensar y de comportarse de ellos.
Sin discutir el sueldo de nadie, sí que me parece indudable que quienes ganan mucho dinero, mucho dinero (no sólo cantidades astronómicas), por el público que les sigue, por su repercusión social: por sus admiradores en el caso de los deportistas o personajes del espectáculo en general; por sus lectores, oyentes o espectadores, en el caso de ustedes; me parece indudable, decía, que todos ustedes tienen un deber moral de ejemplaridad con ese público, al menos en el caso de los jóvenes.
Ya sé que es sólo mi opinión; pero es que me parece una suerte más que una obligación disponer de esa capacidad de influencia que ustedes tienen. Y no se trata sólo de describir algunos comportamientos detestables, sino de dejar al descubierto a quienes hacen eso, que se vean retratados muchos de los oyentes que tienen anónimamente esos mismos comportamientos detestables o podrían haberlos tenido.
Además, podríamos aprovechar por otro lado, seguramente, los valores positivos que pueden representar algunos de esos deportistas para ensalzarlos por ellos, ya que entiendo que desenmascarar a los otros es difícil para ustedes que necesitan de ellos.
Y me despido, me despido con la esperanza de que en sus medios se vean afianzados estos aspectos que ya veo que aparecen de vez en cuando a pesar de lo condicionado que están ustedes por tantos intereses, y con la esperanza de que ustedes, que serán mucho tiempo un espejo o portador de muchos espejos en los que se miren nuestros muchachos, piensen en lo que eso supone.
Reciban un cordial saludo, amigo.
Jesús
En estos días comienza un nuevo curso escolar. Éste parece un buen momento para recordar la importancia que tienen los medios de comunicación en la educación de nuestros jóvenes.
No es mi intención hacer demagogia con un tema tan delicado; pero créanme que ustedes, como portavoces en unos casos y como protagonistas en otros, tienen una influencia enorme en la forma de pensar y de comportarse de ellos.
Sin discutir el sueldo de nadie, sí que me parece indudable que quienes ganan mucho dinero, mucho dinero (no sólo cantidades astronómicas), por el público que les sigue, por su repercusión social: por sus admiradores en el caso de los deportistas o personajes del espectáculo en general; por sus lectores, oyentes o espectadores, en el caso de ustedes; me parece indudable, decía, que todos ustedes tienen un deber moral de ejemplaridad con ese público, al menos en el caso de los jóvenes.
Ya sé que es sólo mi opinión; pero es que me parece una suerte más que una obligación disponer de esa capacidad de influencia que ustedes tienen. Y no se trata sólo de describir algunos comportamientos detestables, sino de dejar al descubierto a quienes hacen eso, que se vean retratados muchos de los oyentes que tienen anónimamente esos mismos comportamientos detestables o podrían haberlos tenido.
Además, podríamos aprovechar por otro lado, seguramente, los valores positivos que pueden representar algunos de esos deportistas para ensalzarlos por ellos, ya que entiendo que desenmascarar a los otros es difícil para ustedes que necesitan de ellos.
Y me despido, me despido con la esperanza de que en sus medios se vean afianzados estos aspectos que ya veo que aparecen de vez en cuando a pesar de lo condicionado que están ustedes por tantos intereses, y con la esperanza de que ustedes, que serán mucho tiempo un espejo o portador de muchos espejos en los que se miren nuestros muchachos, piensen en lo que eso supone.
Reciban un cordial saludo, amigo.
Jesús
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